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Un segundo cerebro con Grok Bot

Hace unas semanas salió Grok Bot, un asistente de inteligencia artificial con el que puedes montar un equipo de agentes que interactúan entre sí. Los primeros casos de uso que salieron eran muy

Andrés OchoaImported from X3 min read
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Hace unas semanas salió Grok Bot, un asistente de inteligencia artificial con el que puedes montar un equipo de agentes que interactúan entre sí. Los primeros casos de uso que salieron eran muy distintos: desde tener un asistente que mantuviese tu bandeja de entrada limpia, hasta un equipo liderado por un orquestador capaz de realizar proyectos de principio a fin. Yo siempre he sido un friki de Obsidian y Notion, aunque el esfuerzo por mantener el orden acababa haciendo que volviese a la libreta y a las notas de Apple. El resultado final suele ser un sinfín de notas desperdigadas entre libretas, aplicaciones y dispositivos.

Dados estos precedentes, no es de extrañar que una de las primeras ideas que me vinieran a la cabeza al ver Grok Bot fuese montar un sistema de gestión de notas totalmente automatizado. El flujo es el siguiente: Una idea me viene a la cabeza. A través del ordenador o del móvil, se la escribo o cuento de forma oral a Scribe, el bot encargado del mantenimiento de mi segundo cerebro. Él la analiza y archiva en el formato original, ese input es inmutable. Durante el análisis, detecta las ideas principales y actualiza un texto que recoge mi pensamiento sobre un tema concreto. Ese compendio sí está escrito por él. De momento lo estoy usando para cosas relacionadas con diseño, pero si un día decido mandar una nota con pensamientos sobre la teoría de que vivimos en una simulación, Scribe detectará que es una materia nueva y creará un archivo específico. Si además hay ideas sobre belleza, también me propondrá actualizar el documento sobre ese tema con las nuevas ideas.

Al leer el blog de Andy Matuschak, en el que comparte sus notas de trabajo, tal cuál las escribe para sí mismo, pensé que sería un buen ejercicio compartir la parte de diseño en mi web. En ella, además del texto central generado por Scribe, puedes ver las notas originales, con las imperfecciones y desviaciones propias de un soliloquio. Para mantener el sistema ligero (para mi) y automático, he tenido que añadir un par de figuras al equipo. El proceso final es algo así como: Yo escribo una nota en mi chat con Scribe. Scribe archiva y propone cambios en el segundo cerebro, que sólo se materializan cuando yo doy el visto bueno. Cada noche Fragments se encarga de revisar si hay cambios y actualizar mi web, con ayuda de Cervantes para la traducción. Todo está centralizado, sin la fricción que supone catalogar y actualizar. Aunque no vaya a entrar en ello, además de los topics también existe la figura de essay, que son textos escritos por mi íntegramente de forma más ordenada, como un artículo o una entrega de esta newsletter.

Al leer el blog de Andy Matuschak, en el que comparte sus notas de trabajo, tal cuál las escribe para sí mismo, pensé que sería un buen ejercicio compartir la parte de diseño en mi web. En ella, además del texto central generado por Scribe, puedes ver las notas originales, con las imperfecciones y desviaciones propias de un soliloquio. Para mantener el sistema ligero (para mi) y automático, he tenido que añadir un par de figuras al equipo. El proceso final es algo así como: Yo escribo una nota en mi chat con Scribe. Scribe archiva y propone cambios en el segundo cerebro, que sólo se materializan cuando yo doy el visto bueno. Cada noche Fragments se encarga de revisar si hay cambios y actualizar mi web, con ayuda de Cervantes para la traducción. Todo está centralizado, sin la fricción que supone catalogar y actualizar. Aunque no vaya a entrar en ello, además de los topics también existe la figura de essay, que son textos escritos por mi íntegramente de forma más ordenada, como un artículo o una entrega de esta newsletter.

Creo que la IA aumentará la distancia entre las personas inquietas y los perezosos. Para ambos la mayor productividad libera recursos, pero mientras que el primero podrá llegar más lejos, más rápido y más profundo, el segundo tirará de algo que dé el pego y se quedará ahí. El propósito de este sistema es reducir el esfuerzo destinado a la gestión, y dedicar ese tiempo y energía a discurrir. En el futuro, cuando esté suficientemente nutrido, tener un directorio con lo que piensas, su fuente original y una versión sintetizada abre muchas puertas, algunas inquietantes. La más obvia es que mis nietos podrían hablar con su abuelo incluso cuando ya no esté. Aunque creo que eso es lo que precisamente no haría.

Si te apetece ver la versión 0.1 en marcha: Fragments.

Si te apetece ver la versión 0.1 en marcha: Fragments.

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